Detalle de las manos sobre la empuñadura de la katana

ORÍGENES

Del templo de Hayashizaki
Myojin a Komei Juku

El iaijutsu es el arte japonés de desenvainar el sable. Sekiguchi sensei, actual Sōke de la escuela, lo resume así: "Iai es el arte de envainar rápido." No se trata solo de velocidad: es reaccionar con precisión ante lo inesperado, comenzando el enfrentamiento con la katana todavía en la vaina (saya).

La revelación de Hayashizaki Jinsuke Shigenobu

La historia se remonta al Periodo Muromachi, hacia el año 1568, cuando Hayashizaki Jinsuke Shigenobu creó los principios de esta escuela. Según la tradición, Shigenobu buscaba vengar la muerte de su padre y, para encontrar la habilidad necesaria, se dirigió al templo de Hayashizaki Myojin, en Tateoka (actual prefectura de Yamagata), y meditó allí durante 100 días. Al cabo de ese tiempo recibió una revelación divina — Musō no ken — que le indicaba combatir con la katana envainada, para lanzar el primer ataque de improviso desde la propia vaina.

Toyotomi Hideyoshi, que llegó a dominar Japón bajo el título de Taikō, presenció una demostración (embu) de Shigenobu y le otorgó el nombre de Tenka Musō: "espada sin igual bajo el cielo". De la escuela original de Hayashizaki derivan, directa o indirectamente, buena parte de los koryu especializados en iai que existen hoy: Tamiya Ryu, Hoki Ryu, Sekiguchi Ryu, Musō Shinden Ryu, entre otros.

Hasegawa Eishin y la escuela oficial de Tosa

Varios sucesores tomaron la dirección de la escuela con el paso de las generaciones. Del 7º cabeza de familia, Hasegawa Chikaranosuke Hidenobu (Eishin), se decía que poseía "habilidades con la katana equiparables a las del fundador" — la escuela adoptaría más tarde su nombre: Musō Jikiden Eishin Ryu.

En 1675, Hayashi Rokudayū Morimasa, 9º Sōke, introdujo la escuela en el han (feudo) de Tosa —actual isla de Shikoku— como arte oficial de la familia gobernante, los Yamauchi. Desde entonces Tosa se convirtió en una de las cunas de samuráis más temidas de Japón, junto al feudo de Satsuma.

La división del koryu y el camino hasta Ōe Masamichi

A partir del siglo XVIII, justo después del 11º Sōke, Ōguro Motoemon Kiyokatsu, la escuela se dividió en dos líneas: Shimomura-ha —de la que en el siglo XX surgiría Musō Shinden Ryu, fundada por Nakayama Hakudō— y Tamimura-ha, la línea principal de sucesión que continúa hasta hoy en Komei Juku.

La línea Tamimura-ha llegó, entre fines del siglo XIX y principios del XX, hasta el 17º Sōke Ōe Masamichi, quien unificó las técnicas de Hasegawa Eishin Ryu y Omori Ryu en un plan de estudios de 45 formas: la base del currículo que se practica en la actualidad. Aproximadamente 17 personas recibieron de él la transmisión completa de la escuela.

Las tres ramas y la llegada de Sekiguchi sensei

De esos discípulos surgieron tres ramas que continúan activas hasta hoy: Yamauchi-ha, Hokiyama-ha y Masaoka-ha. Komei Juku pertenece a la rama Yamauchi-ha, fundada por Yamauchi Toyotake —nieto del último daimyō de Tosa—, conocida por conservar el entrenamiento con katanas grandes tal como las usaban los samuráis del feudo.

Esa línea llega hasta Sekiguchi Takaaki Komei sensei, 21º Sōke de la rama Yamauchi y presidente de Komei Jyuku, la asociación que hoy dirige la preservación y transmisión de este koryu en el mundo — incluida Komei Juku Argentina, a cargo de Dario Vega sensei.

Komei Juku hoy

Bajo la dirección de Sekiguchi sensei, Komei Jyuku mantiene entrenamiento diario, demostraciones y conferencias internacionales desde 2006, con una expansión que llegó a más de 50 países en los cinco continentes —incluida Corea del Sur y, desde 2016, Argentina— manteniendo vivo un koryu de más de 450 años de historia.

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